Nahuel Gallo estuvo 448 días secuestrado y desaparecido por la dictadura de Maduro, cuya base ideológica es el chavismo, con componentes del castrismo, del kirchnerismo y de los ayatolás de Irán. El gendarme argentino fue liberado el 1 de marzo de este año, gracias al presidente de EEUU, Donald Trump, quien en un cerrar y abrir de ojos cambió radicalmente la realidad política y económica de Venezuela, al capturar a Maduro y a su esposa en una de las madrigueras donde dormían y sacarlos de las pestañas de ese país para ponerlos a disposición de la Justicia de los EEUU, que pedía sus detenciones y que ahora los está juzgando por su actividades con el narcotráfico.

EL MAL REFLEJADO EN FOTOS: Mahmud Ahmadineyad (fue presidente de Irán desde 2005 hasta 2013. Este último año fue cuando acordó la firma de un Pacto -Memorándum de Entendimiento- con la entonces presidenta de Argentina Cristina F. de Kirchner, para asegurarles impunidad a los culpables del atentado contra la AMIA en 1994, que le costó la muerte a 85 argentinos). Hugo Chávez. Néstor Kirchner. Fidel Castro. Cristina F. de Kirchner. El ayatolá Alí Jamenei (líder supremo del régimen dictatorial y genocida islámico de Irán, entre 1989 y febrero de este año, quien ordenó el Pacto Argentina-Irán). Ahmad Vahidi, el siniestro militar iraní que está prófugo de la justicia argentina, por la voladura de la AMIA. Acaba de asumir como jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), de Irán. Nicolás Maduro. Claudio “Chiqui” Tapia, Jorge Andrés, y Giménez Ochoa, titular de la Federación Venezolana de Fútbol (FVF).
La burda maniobra de Tapia
En una burda maniobra cuyo objetivo fue tratar de limpiar su imagen de archicorrupto, el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia hizo uso de su amistad íntima con el régimen chavista, que tejió a través de Jorge Andrés Giménez Ochoa, titular de la Federación Venezolana de Fútbol (FVF), y consiguió que adelanten un par de días la liberación de Gallo con el fin de traerlo a la Argentina en un avión privado contratado por la AFA.
Giménez Ochoa no solamente ocupa la presidencia de la FVF por ser chavista y miembro del grupo político de Maduro, sino también es un reconocido testaferro de Dayci Rodríguez, quien oficiaba como vicepresidenta de la dictadura de Maduro, y ahora Trump le permitió que actúe como presidenta, mientras se avanza en la reorganización institucional y económica de Venezuela.
En síntesis, Gallo, además de todos los denominados presos políticos de Venezuela, fueron secuestrados y desaparecidos en forma forzada, por un régimen ideológico al que muy bien podemos denominar “CastroChaviKirchneMaduAyatoIranista” (CCKMAI).
Secuestro y desaparición forzada
El 8 de diciembre de 2024, Nahuel Agustín Gallo, un Cabo Primero de la Gendarmería Nacional Argentina, fue secuestrado en el Puente Internacional Francisco de Paula Santander, que une las ciudades de Cúcuta (Colombia) y Ureña (Venezuela).
El gendarme intentaba ingresar a territorio venezolano para visitar a su esposa María Alexandra Gómez y al hijo de ambos que en ese momento tenía recién 8 meses de vida.
Tras ser secuestrado fue desaparecido en forma forzada durante 448 días, tras lo cual recuperó la libertad, gracias al presidente de los EEUU. Donald Trump, quien hizo cambiar radicalmente la situación política en Venezuela, cuando ordenó que el grupo comando, “Delta Force”, del ejército de EEUU, ingresara en Venezuela, en la madrugada del 3 de enero de este año, llegara a una de las madrigueras del dictador Nicolás Maduro, y lo detuviera junto a su esposa Cilia Flores. Este operativo fue denominado “Operación Resolución Absoluta”.



