En la soledad cada vez más profunda de su cárcel vip privada, en San José 1111 de CABA, CFK llora en silencio la caída de sus dioses ideológicos, Maduro, Jamenei y Ahmadineyad, con quienes logró crear la doctrina tiránica, estatista e impiadosa “castrochavistakirchner – maduroayatolairaní”. ¿Estará esperando Cristina que la venga a salvar el hoy poderoso general de brigada Ahmad Vahidi, prófugo de la Justica Argentina por haber ideado y organizado el atentado a la AMIA en 1994 y que le costó la vida a 85 argentinos?
No debe salir de su asombro todavía Cristina Fernández de Kirchner.
En un abrir y cerrar de ojos, sus tres todopoderosos dioses fueron eliminados de la escena mundial. A Nicolás Maduro EEUU lo sacó de las pestañas de su guarida en Venezuela, y hoy pasa las horas en una cárcel de máxima seguridad en Nueva York, una de las ciudades de ensueño de la familia Kirchner. Mientras que el ayatolá Alí Jamenei y su mano derecha Mahmoud Ahmadinejad, murieron bajo misiles de la aviación israelí a los 30 segundos de haberse iniciado el ataque contra Irán en la mañana temprano del sábado 28 de febrero.
En su departamento ubicado en San José 1111 de la Ciudad Autónoma, Cristina Fernández de Kirchner cumple la condena por administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública, en la “Causa Vialidad”. O mejor dicho por ladrona (o chorra), porque junto con el testaferro de los Kirchner, Lázaro Báez y otros cómplices, le robaron a los argentinos casi 600 millones de dólares.
UN PACTO DE IMPUNIDAD PARA LOS ASESINOS

Cristina Kirchner y Mahmud Ahmadinejad.
Cuando su esposo Néstor Kirchner (quien se extasiaba ante una caja fuerte y pudo comprar un terrenito de una hectárea en Santa Cruz “para hacer algún día una casa”), se alió con Hugo Chávez en 2003, una relación que se consolidó en 2004 y terminó de fusionarse en forma inquebrantable en 2005 cuando despreciaron y se burlaron del ALCA que se realizó en Argentina, comenzó a encenderse el fuego del infierno en Argentina.
Fue Chávez quien la terminó por convencer a Cristina que firmara el famoso Memorándum de Entendimiento con el presidente de Irán Mahmoud Ahmadinejad, el 27 de enero de 2013. ¿Hubiese aceptado Néstor ese pacto? Su muerte se produjo el 27 de octubre de 2010, y hasta ese momento, el gobierno argentino siempre condenó el atentado de Irán contra la AMIA.
Con el Pacto, aprobado y alentado previamente por el líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, el objetivo final fue asegurarle la impunidad total a los iraníes involucrados en el sangriento atentado. Jamenei fue la continuidad, desde 1989, del régimen de los ayatolás que desde la revolución de 1979 somete a Irán a una teocracia fundamentalista y criminal, promotora de una agenda abiertamente anti judía, genocida y anti-occidental.
EL ROL DE AHMAD VAHIDI EN EL ATENTADO A LA AMIA

Ahmad Vahidi, el ideólogo y organizador del atentado a la AMIA en 1994.
Desde 2007 Vahidi integra la base de datos de Interpol por una alerta roja activa, acusado por “homicidio calificado, doblemente agravado (por odio racial o religioso y por ser un medio idóneo para causar un peligro común) en perjuicio de 85 víctimas fatales, en concurso ideal con lesiones leves y graves calificadas, reiteradas y daños múltiples agravados por odio racial o religioso”, por su participación comprobada en el atentado a la AMIA.
Fue identificado por el fiscal Alberto Nisman como uno de los principales responsables de la planificación del ataque que dejó un saldo de 85 muertos y 151 heridos. Según se indicó en la investigación, habría participado de la reunión en la que se resolvió concretar el atentado y delegar su ejecución a Hezbollah del Líbano.
En ese momento Vahidi era el jefe de la Fuerza Quds, el temido grupo paramilitar y terrorista de Irán y una de las cinco ramas del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI).
El Quds actúa como la principal estructura de apoyo, entrenamiento, financiamiento y equipamiento de Hezbollah en el Líbano. Hezbollah funciona esencialmente como el representante (proxy) más importante de Irán en la región, compartiendo ideología, objetivos contra Israel y coordinación operativa directa.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) es una fuerza de élite, más fuerte y poderosa que el ejército regular de Irán, con cinco ramas principales que operan de manera conjunta para proteger el régimen islámico, divididas en: Fuerzas Terrestres, Fuerzas Navales, Fuerzas Aeroespaciales (incluídos misiles) la milicia de voluntarios Barij y la fuerza de operaciones especiales exteriores, Quds.
PARA CRISTINA Y SUS SEGUIDORES MADURO ES SAN MARTÍN

Cristina Kirchner condecora a Nicolás Maduro
Tras la muerte de Hugo Chávez, en marzo de 2013, Cristina siguió consolidando su relación con la Venezuela chavista, esta vez con Nicolás Maduro quien quedó al frente del régimen de ese país.
Fue tan fuerte la influencia madurista sobre cristina, que ella decidió llevar a la Argentina a un empobrecimiento similar al de Venezuela -y también al de Cuba-, a través de políticas populistas fiscales, que obligaron a emisiones monetarias descontroladas, generadoras de inflación y destructivas de la Economía, con el fin de generar más pobres, para asistirlos desde el Estado con acciones demagógicas y alienantes, cuyo único objetivo fue una dependencia absoluta para mantenerlos atados al régimen.
A tal punto se fraguó esa conexión, que Cristina decidió glorificar a Maduro con la Orden del Libertador General San Martín, la máxima condecoración otorgada por la República Argentina, destinada exclusivamente a funcionarios civiles o militares extranjeros que merecen el alto honor y reconocimiento de la Nación.
Además, en los 448 días que el gendarme Nahuel Gallo estuvo secuestrado y desaparecido en Venezuela, por orden de Maduro, nunca Cristina y sus fanáticos fieles, pidieron la liberación del argentino.





