No solamente con la fortuna que amasó Oscar en la EBY, sino también con los millones que hizo Pimpi en la DGR (hoy ATM), los Thomas están invirtiendo en grandes emprendimientos inmobiliarios. Los dos, ultrakirchneristas, fueron expulsados en su momento de la Renovación de Misiones. Al iniciar su gestión, en la EBY, Oscar declaró que solo tenía una casa, pero para el final de su mandato informó que tenía 22 propiedades, según su declaración jurada de 2015. Especialistas calculan que juntó más de 20 millones de dólares.

El misionero Oscar Thomas fue director de la EBY en los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, entre 2003 y 2015.
En el 2018 el juez federal Claudio Bonadio lo procesó con prisión preventiva por el delito de asociación ilícita, en la megacausa de los cuadernos de las coimas, una de las investigaciones por corrupción más resonantes de los últimos años. A fines de septiembre de ese año, Oscar fue detenido por la policía federal luego de estar prófugo casi dos meses. De todos modos, fue excarcelado y actualmente es uno de los que deberán declarar en el juicio oral.

En tanto, Miguel “Pimpi”, el hermano de Oscar, fue echado de la Dirección General de Rentas (actualmente ATM), en diciembre de 2019, y en su gestión fue quien ideó y creó la denominada aduana paralela de Misiones. También se calcula que amasó una enorme fortuna durante el tiempo que estuvo al frente de Rentas.
Ambos, Oscar y Pimpi, fueron expulsados en su momento del partido oficialista Frente Renovador, de Misiones, y el año pasado decidieron empezar a invertir los millones de dólares que poseen, y por eso decidieron construir edificios con departamentos para ponerlos a la venta. Uno de esos edificios detectado por MENSAJE, se encuentra a escasos metros del río Paraná, en Comandante Miño y López Forastier, a un costado del Yacht Club, de Posadas, un lugar privilegiado de la capital de Misiones.



